Antonino Fabre. Maestro de maestros en la música de Sagua la Grande.

29.09.2011 01:38

Lic. José Luís Pérez Machado.

Antonino Fabre, nació en noviembre de 1875, también fue alumno de Oriol Costa Sureda en la academia “Aurora”, sobresaliendo en los instrumentos de viento y el piano, dotado de aptitudes para la composición y con gran vocación para la enseñanza, fue la pedagogía musical el motivo esencial de su vida, por eso en 1904 fundó el Instituto Musical Fabre, adjunto al Conservatorio Nacional de su también maestro Hubert de Blanck, este centro fue decano entre los de su tipo en la villa y uno de los pioneros en el país, pues perduró hasta después del triunfo de la Revolución, en él estudiaron y se graduaron cientos de músicos que dieron y dan aun gloria a Sagua. Este centro impartía solfeo, armonía, historia de la música, canto, declamación, piano, flauta, violín, mandolina y demás instrumentos de cuerda y viento, contaba con un riguroso reglamento y gozó de gran organización de documentos, además de la matrícula había que pagar los derechos a exámenes y los créditos. El Instituto Fabre organizaba conciertos y espectáculos dentro del propio centro y en los principales escenarios de la ciudad, fundamentalmente en los teatros.

El Maestro Fabre fue también director de la Banda Municipal de Conciertos, dirigió la orquesta del Teatro Principal que acompañó a todas las compañías y cantantes que allí se presentaban , también dirigió Rondallas y Estudiantinas. Por su talento fue invitado a Estados Unidos para trabajar en orquestas y aunque viajó nunca quiso aceptar esas propuestas. Compuso muchas piezas sobre todo sinfonías, balses y danzas con arreglos para orquesta y banda, también zarzuelas y marchas, su obra más reconocida fue Polonesa en Mi Mayor, muy celebrada por famosos músicos cubanos de la época que la incluyeron en su repertorio. Compuso la marcha patriótica “Libertad”, especialmente para el recibimiento al General José Luís Robau y su Brigada Sagua con motivo a su arribo a la ciudad en enero de 1899.

El maestro Fabre también aportó al patrimonio musical de Sagua su obra familiar porque sus dos hijos Luís y Elvira fueron talentosos músicos y pedagogos que continuaron su labor en pro del desarrollo del arte musical en esta ciudad. Al morir en Enero de 1953 a la edad de 77 años legaba a la historia musical saguera una huella imperecedera como virtuoso músico y eminente pedagogo.