El Charco del Güije

09.09.2011 00:00

Es esta una de las leyendas de nuestro pueblo que nos aterrorizó cuando niños y que aún hoy nos estremece en recuerdo de los días de nuestra infancia. Según cuentan, en ese lugar cerca del barrio de Guata, donde el río tiene su mayor profundidad, en donde la naturaleza se revela en todo su esplendor, la corriente se precipita en un hondo charco donde la fantasía popular ha dado en decir, desde hace más de dos generaciones, que además de las jicoteas, anguilas y otros peces, está habitado por un monstruo que devora a todo el que se bañe en él, dejando como único indicio un reguero de sangre en la superficie.

¿Cómo es el monstruo? Al decir de los que le han visto, mezcla de hombre y de mono; con garras muy poderosas, dientes afilados, piel lustrosa sin pelo, en fin todo lo que posibilitaba la pintoresca imaginación del que hacía la descripción.

También decían y aún hoy se dice, que los jueves y viernes santos es cuando sale de entre las aguas a calentarse al sol, y que persona que viera, caía en sus garras para siempre. Así ha seguido la tradición y es por eso que en esa parte del río jamás se baña nadie y que personas respetables, tales como los capitanes José Vicente y Francisco Almeida, con motivo de estar persiguiendo a un bandido, dijeron que habían visto al Güije; que al verlo se zambulló en el charco lanzando siniestros gritos y que por más que intentaron matarlo, no pudieron.

Así esa parte del río se ha ido llenando de misterio y aunque los años al transcurrir han tirado un velo sobre el pasado, de cuando en cuando oímos la leyenda del Güije narrada por algún anciano.