Inundación de Sagua la Grande del 21 y 22 de octubre de 1948

11.09.2011 01:02

El 21 de octubre de 1948 en horas de la noche las aguas del río Sagua la Grande inundaron la ciudad de igual nombre de manera descomunal como no se veía desde 1906. La Villa quedó cubierta de agua en todos los lugares de una cota menor a la de la calle Colón, no sólo en las partes aledañas al río, también las lagunas se desbordaron afectando los barrios cercanos a ellas.
Las fuertes corrientes destruyeron todo a su paso, derrumbó varias casas en el barrio de Sitiecito, arrancó los sembrados y ahogó a los animales que no fueron evacuados a tiempo dejando cientos de familias campesinas en la ruina total en pocas horas.
El Cuerpo de Bomberos y la Cruz Roja organizaron equipos de salvamento que utilizando chalanas y remolcadores rescataban a las familias atrapadas en los altos de las casas llevándolas a zonas seguras, estos medios podían navegar perfectamente hasta la calle Colón donde los efectivos de la Policía Nacional y el Ejército los recibían, además de velar porque nadie pudiera adentrarse en las áreas afectadas para realizar actos de ratería (cosa que no hubo que lamentar). La eficiente labor desplegada con rapidez impidió tener que lamentar muertes o heridos.
El agua subió hasta el nivel del puente “El Triunfo” en la ciudad, lo que impidió la comunicación entre los barrios en las márgenes opuestas del río. La carretera a Santa Clara también fue cubierta y grandes trechos del terraplén de los Ferrocarriles Unidos fueron destruidos dejando incomunicada momentáneamente la villa de Sagua la Grande.
La noche del 23 se celebró una reunión de las autoridades, ciudadanos pudientes e ingenieros para tomar las medidas necesarias con vista a evitar la ocurrencia de epidemias y el hambre; además de valorar la necesidad o no de evacuar toda la ciudad ante la posible ruptura del dique construido en 1912 en el que se apreciaban fisuras en sus paredes. Las conclusiones de los análisis efectuados arrojaron dos tareas primordiales: Exigir el mantenimiento y terminación de las obras del dique; y la reconstrucción del puente “Felipe Pazos” situado en la carretera a Santa Clara que sufrió graves afectaciones.
El cálculo de las pérdidas producto de la inundación arrojó un monto superior a los tres millones de pesos al sumar los derrumbes de viviendas, comercios, la destrucción de sembrados, vías de comunicación, redes técnicas, puentes, el dique, las pérdidas en medios materiales y animales.
Los ingenieros Víctor Suárez y Pedro Martín designados por el Ministerio de Obras Públicas para la inspección técnica del dique luego de la inundación, determinaron la necesidad urgente de reforzar los muros de la obra ingeniera, así como la construcción de los canales de desagüe que complementan la obra. Ante el pánico general en la Villa por la posibilidad de que el dique no resistiera una nueva crecida y se quebrara de golpe comenzó una campaña llevada hasta el gobierno de la nación por la solución de este problema a través de la prensa y la radio bajo el lema “Nos ahogamos los Sagüeros”.


Tomado de: "Sagua: Lugar de muchas aguas" de los ingenieros
Yosvany Roque y Ania López.