La dualidad monetaria en Cuba.

15.09.2011 23:06
Autor. MSc Omar Álvarez Dueñas
En casi treinta años de Revolución el tema monetario no fue objeto de preocupación por parte de la población, el cambio de moneda a inicios de los años 60 equiparó a la gran mayoría, y el acceso al empleo permitió que grandes masas de población accedieran a través del salario y de la canasta normada a los principales insumos que necesitaban.
La crisis económica iniciada en los años 90 del pasado siglo demandó una serie de transformaciones en nuestra economía dentro de las que se destacan la dualidad monetaria en un paquete económico que incluyó, la despenalización de la tenencia de divisas extranjeras, la aceptación de remesas del exterior, el desarrollo acelerado del turismo y la apertura de nuestra economía a la inversión extranjera entre otras medidas tomadas con el objetivo de enfrentar los efectos devastadores de la crisis que hizo caer nuestro PIB en mas de un 34 % en solo 3 años.
También en la economía se inició un proceso parcial de dolarización que conllevó a la parición de un sector emergente que operaba en dólares con mayores niveles de eficiencia y mejor atención a sus trabajadores y que en algunos casos como el turismos provocaba importantes “derrames” que beneficiaban el entorno.
Hoy transcurrido casi 20 años de la dualidad monetaria; que en determinadas etapas llegaron a ser tres monedas las que circulaban en el país, el peso cubano, el dólar norteamericano y el peso cubano convertible a partir de 1994 hasta el 2005 que se eliminó la circulación del dólar norteamericano y se quedaron solo el peso cubano y el peso cubano convertible, si en ese momento se le hubiese otorgado convertibilidad al peso cubano era posible al menos técnicamente eliminar la dualidad monetaria; pero volviendo a la idea inicial transcurrido casi 20 años de la medida, es justo señalar que en su momento la desición fue acertada y contribuyó a la recuperación de la economía nacional además de conjunto con las otras medidas aplicadas evitó “medidas de choque” en la economía que hubiesen lanzado a miles de personas a la calle y que al final provocaran una explosión social, por lo que las desigualdades que generó y sigue generando la situación económica ha sido más fácil de asimilar y de enfrentar.
El proceso de desdolarización de la economía ocurrido entre el 2003 y el 2005 no significó la eliminación de la dualidad monetaria ya que el peso cubano convertible (CUC) asumió las funciones y el papel del dólar dentro de la economía, también persisten en la actualidad diferentes tipos de cambios.
Para las personas naturales, es decir para las familias el tipo de cambio establecido es el de CADECA (Casas de cambios) donde 25 pesos cubanos equivalen a 1 peso convertible si usted desea adquirir pesos convertibles, y 1 peso convertible equivale a 24 pesos cubanos si usted con pesos convertibles desea adquirir pesos cubanos.
Cuando usted desea con dólares norteamericanos adquirir pesos convertibles el reciente acuerdo 30 del Comité de Política Monetaria del BCC restableció la paridad del dólar y el peso convertible al devaluar este último en un 8 % , pero se mantiene el margen comercial que aplican las entidades financieras que fue elevado a casi un 3 % y el gravamen al dólar norteamericano en un 10 % por lo que si usted con cien dólares desea adquirir pesos convertibles obtendrá 87,07 CUC.
Se mantienen además otro tipo de cambio para el sector empresarial donde un peso cubano equivale a un peso convertible y este a su vez equivale, según el mencionado acuerdo 30 a un dólar norteamericano.
Es de opinión de varios analistas, la cual comparte el autor del presente trabajo que este tipo de cambio para el sector empresarial se encuentra sobrevalorado, lo que dificulta una contabilidad confiable, establecer un análisis de costos que permitan hacer un análisis económico efectivo, además mantiene artificialmente rentable a un grupo de empresas y afecta a otras, afecta además al sector exportador de la economía al encarecer los productos cubanos y artificialmente estimular las importaciones al hacer ver que los productos de importación son mas baratos que los producidos nacionalmente.
Resumiendo a nuestro modo de ver hoy la dualidad monetaria y los tipos de cambios establecidos constituyen un freno para el desarrollo económico del país y limitan el consumo de la población al hacer mas bajos su salario nominal que lo reciben en pesos cubanos; incrementa las desigualdades sociales aunque es justo declarar que la dualidad monetaria no es la única causa de las desigualdades hoy crecientes en nuestro sociedad.
¿Cómo eliminar entonces la dualidad monetaria y conjuntamente con ella los diferentes tipos de cambio?
Nos adscribimos aquí a la opinión del economista cubano Pavel Vidal que plantea cuatro acciones para eliminar la dualidad monetaria.
1.- Devaluar el tipo de cambio del peso cubano en el sector empresarial que hoy es 1 x 1
Esta medida permitiría en primer lugar establecer un régimen cambiario único y abriría el paso a la segunda acción.
También hay amenazas de inflación, es necesario el reajuste de las relaciones entre empresas y entre estas y los bancos y por su puesto las proporciones de hoy cambiarían pero de manera general sería mas veraz la medición económica.
2.- Unificar el tipo de cambio empresarial con el tipo de cambio de la población.
Es necesario llegar aquí al tipo de cambio de equilibrio que no es 1 x 1 ni 25 x 1, se propone llegar al equilibrio de manera gradual.
3.- Pasar a pesos cubanos los mercados minoristas en pesos convertibles y las cuentas bancarias de la población.
4.- Pasar a pesos cubanos las cuentas corrientes de las instituciones en pesos convertibles y darle convertibilidad al peso cubano en el sector empresarial.
Parecen fácil de aplicar pero en la realidad es un proceso complejo que debe ir acompañado de otros cambios estructurales en la economía que estimulen el desarrollo de las fuerzas productivas y dentro de ellas la producción de bienes materiales en general y de alimentos en particular de manera que se abastezca el mercado nacional y se incremente la satisfacción de las necesidades de la población.
La eliminación entonces de la dualidad monetaria es una necesidad sentida de la población y de la economía nacional pero es un proceso polémico, contradictorio y complejo que debe ser conducido de manera gradual para que sus efectos sean beneficiosos para la economía y permitan a la misma vez manejar sus efectos indeseados.