La voz lírica de Sagua la Grande. Ernesto Trápaga Sánchez

08.09.2011 10:37

La voz lírica de Sagua la Grande. Ernesto Trápaga Sánchez.
Uno de los vocalistas líricos más sobresalientes de la Villa del Undoso fue Ernesto Trápaga Sánchez, y de su vida y su obra ha de conocer todo aquel que quiera acercarse a la historia de esta ciudad.
Sagua la Grande cuenta con una fuerte tradición lírica condicionado por la existencia de un sólido movimiento académico clásico por una parte y por otra la influencia de las compañías extranjeras y nacionales que visitaban la villa a través del puerto de la Isabela y por vía férrea desde la Habana, Cienfuegos y Caibarién, condicionado por la existencia una excelente red de teatros.
Ernesto Trápaga nació el 20 de marzo de 1907, rápidamente despuntó como cantante bajo de condiciones excepcionales, recibió las primeras lecciones de música del Maestro Antonino Fabre quien percibió las especiales aptitudes del joven para el bell canto, tanto fue así que le fue otorgada una beca en la escuela de canto de la Scala de Milán. Aunque allí estudió nunca abandonó su país y tampoco su patria chica, fue su voz una de las primeras en escucharse por los micrófonos de nuestra emisora radial La voz del Undoso y en nuestros reconocidos teatros sobre todo El Encanto y El Principal. La voz de este sagüero se escuchó en exigentes plazas europeas como Milán, Bremen, Madrid y Barcelona donde recibió favorables críticas por su interpretación de Rigoletto, de Verdi; también piezas de Bethoven y de los cubanos Grenet y Lecuona formaron parte de su repertorio operístico y zarzuelístico.
En el ano 1931 regresó a Cuba y se presentó en el teatro lírico bajo la tutela del español Ernesto Vilches quien lo incluyó en su Compañía con la que recorrió gran parte de la América hispana, en el año 1934 en medio de una gran convulsión política estando en la capital fue alcanzado por una bala perdida al salir de un ensayo perdiendo instantáneamente la vida en plenitud de carrera.
Trápaga Sánchez fue considerado una de las voces más calibradas de su época no sólo en Sagua sino en todo el país por lo que merece un lugar especial en la cancionística lírica cubana.