Lam oculto.

11.09.2011 12:56

11.09.2011 12:33

Recuerdos de la filmación del documental que Humberto Solás dedicó al universal pintor sagüero

Tomado de la publicación de Luis Machado Ordext del semanario digital "Vanguardia" del 11 de Diciembre de 2009. Por su trascendental importancia para la historia de la ciudad de Sagua la Grande lo ofrecemos íntegramente.

 

 

 

Una placa recuerda el natalicio de Wifredo Lam, en Sagua la Grande, el 8 de diciembre de 1902.

   

 

 

Nadie duda de que Wifredo Lam tuvo muchos ocultamientos, más allá de fundamentarse como el más universal de los pintores cubanos, de mostrar su audacia surrealista contenida en la espiritualidad afrocubana o la herencia china, incluso, de conquistar la plenitud en una técnica artística y de simbolismo gráfico de realeza inigualable.

El sentido furtivo de ese sagüero inmortal, de frondosidad y esoterismo cultural definidos por Fernando Ortiz, tal vez tuvo su mayor realización en las calles y entre la gente de la Villa del Undoso, luego de cumplir 76 años de existencia y recorrer idénticos escenarios transitados durante la infancia, fecha en que junto al equipo de realización cinematográfica que asistía a Humberto Solás, el pintor decidió que un momento significativo del documental en preparación, tendría obligatoriamente que captar fragmentos esenciales de su vida y las relaciones con amigos inseparables por el tiempo.

Antes, en 1972, tras la salida del libro de Alain Jouffroy sobre la obra pictórica de Lam, la televisión sueca hizo un documental; dos años después Italo Mussa filmó otro cortometraje; ahora las cosas serían diferentes, según el proyecto de Solás de captarlo en el ambiente natural de su ciudad portuaria; entre los recuerdos de infancia y aquellos instantes definitorios en una estética sin precedente: la danza, la música, la poesía y, por tanto, «el arte como una batalla de alto compromiso moral, y la profesión como una disciplina abnegada y ajena a toda concesión», como afirmó el cineasta.

 

 

Lam y Alain Jouffroy, París 1973.

 

 

La Jungla.

   
 

Lam y Castilla, nacido el lunes 8 de diciembre de 1902, tenía presente el fundamento plástico contenido en La Jungla, primer manifiesto de su tipo en el tercer Mundo; «porque la pintura es la lengua más antigua y elocuente de los hombres», y entre los hombres de su pueblo debía aparecer a cada instante.

Un testigo de excepción es convocado ahora --puede hacer el recuento gracias a la memoria prodigiosa y la papelería que atesora--, es el pedagogo y pintor Manolo Guillermo Fernández García, quien desde Varadero, donde reside, recuerda:

«En la mañana del sábado 7 de enero de 1978 varios artistas recibimos una comunicación oficial que advertía el deseo de Lam de encontrarlos a todos en la noche o al día siguiente para que intervinieran en el documental que se filmaría. Los salones del Taller Libre de Artes Plásticas "Fidelio Ponce de León", de Sagua la Grande, sitio de lecciones pedagógicas, fueron escenarios del murmullo y la euforia: otra vez el pintor estaría en su tierra natal; era domingo a media mañana y en un ómnibus del tipo Girón, Lam venía de pie, cercano a la puerta de salida, recorriendo con la vista las áreas aledañas al parque La Libertad.

«Una caravana pequeña formada por varios tipos de automóviles se acercaba; allí en la sede del Partido aguardaban dirigentes políticos y estatales, así como algunos integrantes del taller: José Ramón (Pepito) Núñez Iglesias, Teódulo Morales Rossell, Manuel García Borbón, Jorge Hernández, quien cámara en ristre tomó varias de las imágenes, y Ramón Infante, entre otros. Lam sonriente extendió la mano a todos, a otros los abrazó, y acto seguido hizo las presentaciones de quienes lo acompañaban: Solás, Lou (Laurin, su esposa), y sus amigos franceses Yvon y Jackelin Taillander.

 

 

Lam, junto al equipo de filmación del documental, así como amigos y artistas de Sagua la Grande en aquellas mañanas de enero de 1978. (Foto: Jorge Hernández. Pertenece al archivo de Fernández García)

   

«Solás dijo que era necesario comenzar a rodar el documental temprano en la mañana, a orillas del río Undoso y cerca del puente El Triunfo; allí en un parque, a la sombra de una ceiba gigantesca del Rincón Martiano.

«El fotógrafo Jorge Herrera, del equipo de Solás, hacía advertencias para que se presentaran personas de avanzada edad y que en la niñez o la juventud conocieron a Lam o a su familia; al siguiente día debían concentrarse en el parque Joaquín Albarrán, recuerdo que Lam dijo, "¡Manolo, esta vez no me voy de Sagua sin disfrutarla y contemplar mis viejas pinturas; así que no te me pierdas!"

«Señalé que las piezas estaban en exhibición, en una pequeña pinacoteca.

«--¿Pinacoteca? --interrogó Solás al oírme.

 

Documental Wifredo Lam

 

 

 
   

Título Original: Wifredo Lam

Dirección: Humberto Solás

País(es): Cuba

Idioma Original: Español

Formato: 35 mm

Categoría: Documental

Tipo: Color

Duración: 45 min.

Año de producción: 1979

Productora: ICAIC

Guión: Humberto Solás

Producción: Guillermo García

Fotografía: Jorge Herrera

Edición: Nelson Rodríguez

Música: Leo Brouwer

Sonido: Ricardo Istueta

*Participan en este documental la actriz cubana Eslinda Núñez y el Conjunto de Danza Moderna de Cuba.

«--Sí, la fomentamos en un salón en los altos del antiguo casino español, actualmente, biblioteca municipal Raúl Cepero Bonilla.

«El cineasta se sorprendió cuando comenté que existían allí otros originales de Víctor Manuel, Amelia Peláez, Fidelio Ponce de León, Leopoldo Romañach, Armando Menocal, y Lam ripostó:

«--Pues mañana los veremos antes de comenzar a filmar.

«Solás tenía preocupaciones; de vez en cuando miraba a Lam, y lo percibía en inquietud; hasta llegó a alarmarse ante la posibilidad de que se agotaran los rollos que traían para aquel documental concebido sólo en 45 minutos de duración luego de la edición.

«El propósito del realizador era definido: la relación afectiva y profesional del pintor con su gente y su pueblo; la transculturación y el mestizaje dentro del ámbito de la intimidad artística. Por eso fuimos a la calle Carmen Ribalta, cerca del estero, en el barrio San Juan, asentamiento de asiáticos, donde residió Lam. Hubo tomas de cámara, y al mediodía se suspendió el rodaje para una siguiente jornada. El centro de descanso era el Motel Las Rocas, a la salida de Sagua.

 

Wifredo Lam en varias etapas de su vida.

   

«El lunes 9 de enero, en la mañana todo estaba previsto para que el pintor visitara la pinacoteca �Apolinario Chávez�; subimos las empinadas escaleras de mármol, a pesar de las dificultades que ya se advertían en el caminar de Lam. Ante cinco de sus obras iniciales, el artista señaló que eran viejísimas y no pensaba que se conservaran en tan buen estado, y precisó que cuando pintó aquellos cuadros, jamás creyó verlos en exhibición y protegidos en su tierra natal. Creo que esas piezas todavía deben estar en Sagua.«Con euforia, Lam declaró: "¡Coño, estos cuadros son más viejos que Matusalén!; fueron concebidos entre 1917 y 1925, fecha en que me involucré en estudios de la Academia San Alejandro"; pertenecieron por obsequio del artista a Humberto Domínguez, el amigo y músico sagüero.

«Después hubo otras tomas en el parque Albarrán, y al mediodía fuimos a Isabela de Sagua, y a orillas del mar se hicieron las últimas filmaciones del documental. Después nos despedimos; esa fue la última vez que aprecié de cerca a Lam, quien entre los labios y el recuerdo tenía prendidos los días infantiles de la escuela de Cocosolo.

«Precisó Solás que el tiempo apremiaba, pues después irían a Sancti Spíritus, territorio de nacimiento de Ana Serafina Castilla, la mamá del pintor; momento que aprovecharían esas locaciones cercanas a la Trinidad de viajes de infancia, para rememorar a Huelva, zona minera en la cual el artista residió antes de estallar la Guerra Civil Española.»

El documental, una joya del cine cubano, lo disfrutó Manolo Guillermo Fernández García, según confesó, poco antes del fallecimiento de Lam en París, aquel infausto sábado 11 de septiembre de 1982; los restos del pintor fueron incinerados en el cementerio Père Lachaise y, luego, trasladados a suelo patrio patrio.

NOTA: Este material podrá ser visto en Sagua Visión durante todo el mes de Mayo los sábados en el programa Con Video.

 

 

Wifredo Lam legó obras, como Tercer Mundo, realizada en 1966.